La expansión de las grandes marcas de retail vuelve a poner el foco sobre un modelo que gana peso en España: la franquicia. Fnac, la conocida cadena de productos culturales y tecnológicos —libros, electrónica y ocio—, ha decidido acelerar su crecimiento en nuestro país apoyándose precisamente en franquiciados. El objetivo que se ha marcado la enseña es claro: alcanzar 50 tiendas en España antes de 2030, partiendo de los 38 locales con los que cuenta actualmente.
Según recoge L'Express Franchise, el CEO global de la compañía, Enrique Martínez, ha adelantado que en los próximos cinco años la marca prevé abrir entre 10 y 12 nuevos establecimientos. Se trataría de locales de entre 800 y 1.000 m², un tamaño que da idea del tipo de operación comercial que Fnac busca replicar de la mano de socios locales.
Un abanico de formatos para distintos inversores
Una de las claves del planteamiento de Fnac es que no ofrece un único modelo, sino varios formatos adaptados a diferentes ubicaciones y capacidades de inversión. Esto abre la puerta a perfiles muy distintos de emprendedor. En concreto, la enseña trabaja con:
- Tiendas propias, gestionadas directamente por la compañía.
- Franquicia, disponible desde 400 m², la vía natural para el inversor independiente.
- Travel, pensado para aeropuertos y zonas de tránsito de viajeros.
- Proximidad, con superficies de entre 400 y 1.500 m².
- Connect, especializado en telefonía y accesorios.
Para los formatos de franquicia de entre 400 y 1.000 m², la inversión parte de 950 €/m². No es una cifra menor, pero se sitúa dentro de lo esperable cuando hablamos de retail de superficie media y de una marca con notoriedad consolidada.
Qué ubicación y qué perfil de inversor encajan
Fnac no busca cualquier local. La compañía prioriza zonas de primer orden comercial, con alto tránsito de público y un poder adquisitivo medio o medio-alto. Es un requisito coherente con su propuesta de valor: un surtido amplio de cultura y tecnología que necesita volumen de visitas para funcionar. Por eso, el franquiciado ideal es alguien con capacidad financiera para asumir una superficie amplia en una localización premium, y con vocación de gestión comercial a medio y largo plazo.
Que una marca de este tamaño abra la puerta a franquiciados tiene una lectura interesante para el inversor. Por un lado, permite operar bajo una enseña reconocida, con su surtido, sus proveedores y su central detrás. Por otro, exige tener muy presente que el respaldo, la formación y el saber hacer de la matriz son precisamente lo que justifica la inversión. En un negocio de retail, la diferencia entre una tienda rentable y una que no lo es suele estar en los detalles operativos, y ahí el acompañamiento de la central pesa mucho.
Un sector muy competitivo
El propio Martínez no esconde el reto. Reconoce que Fnac compite en un mercado "extremadamente competitivo", con actores tan potentes como La Casa del Libro, El Corte Inglés, PC Componentes, MediaMarkt o Amazon. Es un dato que conviene sopesar sin dramatismos: la presión competitiva es real, pero también lo es que Fnac lleva décadas encontrando su hueco entre esos gigantes gracias a una identidad de marca muy definida.
Para quien valore entrar en el mundo de la franquicia, casos como este ilustran bien que las grandes cadenas ya no reservan su expansión solo a tiendas propias. Si estás analizando opciones, en nuestro portal puedes explorar decenas de franquicias de todos los sectores, y apoyarte en nuestro asistente de IA, el primer y único asistente de inteligencia artificial real de España para ayudarte a elegir la franquicia que mejor encaja con tu perfil y tu presupuesto.
La apuesta de Fnac por el modelo franquiciado confirma una tendencia de fondo: el retail cultural y tecnológico también busca crecer de la mano de emprendedores locales. Habrá que seguir de cerca cómo evoluciona ese plan hasta 2030 y qué oportunidades concretas se abren para los inversores en España.