Después de meses de expectación, idas y venidas judiciales y algún que otro retraso, Frisby ya tiene fecha para abrir su primer local en España. La cadena colombiana especializada en pollo frito, todo un fenómeno en su país de origen, inaugurará su primer establecimiento en Madrid Centro el 15 de agosto de 2026, según confirmó la propia enseña a finales de junio. Se trata de uno de los aterrizajes internacionales más comentados del año en el sector de la restauración organizada en nuestro país.

De julio a agosto: por qué se retrasó la apertura

El estreno estaba inicialmente previsto para el 1 de julio, pero la compañía decidió aplazarlo "por motivos logísticos y operativos". Lejos de ser una mala señal, este tipo de ajustes son habituales cuando una marca extranjera pisa por primera vez un mercado nuevo: adaptar la cadena de suministro, homologar proveedores y afinar la operativa antes de abrir es, precisamente, lo que distingue a un desembarco profesional de uno improvisado.

No hay que olvidar que Frisby ha tenido que ganarse el derecho a operar bajo su propia marca en Europa, después de un litigio en torno a los derechos del nombre. La enseña que abre en Madrid se ha desarrollado de forma independiente, con sede en la propia capital española, aunque bebe directamente del concepto original colombiano.

Un plan de expansión ambicioso y por fases

La hoja de ruta de Frisby en España no se limita a un único local. La compañía ha reafirmado su objetivo de abrir cinco establecimientos antes de que termine 2026 y alcanzar los doce locales antes de diciembre de 2027. Tras el arranque en Madrid Centro, las siguientes aperturas —Madrid Sur y Barcelona Centro— están previstas para el 1 de septiembre.

Las ciudades donde la marca quiere estar presente son Madrid, Barcelona, Sevilla y Málaga, cuatro de los mercados de restauración más dinámicos del país. El modelo de entrada es especialmente interesante: en lugar de apostar de golpe por grandes locales a pie de calle, Frisby arrancará apoyándose en dark kitchens (cocinas ocultas) y delivery, con una alianza exclusiva de dos años con una conocida plataforma de reparto a domicilio.

¿Y la franquicia? La puerta está entreabierta

Aquí llega la pregunta que muchos emprendedores se hacen: ¿se podrá invertir en una franquicia de Frisby en España? De momento, la web de la marca incluye un apartado de franquicias, pero redirige a una página que indica que "la información estará disponible próximamente". En otras palabras: la enseña está sentando primero las bases de su operativa propia antes de abrir la mano al franquiciado.

Este orden de prioridades es una buena noticia para quien piense en entrar más adelante. Las marcas que primero validan su modelo con locales propios y solo después franquician suelen ofrecer al inversor un negocio mucho más rodado, con procesos probados y una demanda ya contrastada. Merece la pena seguir de cerca la evolución de la enseña durante los próximos meses.

Qué significa para el inversor

El desembarco de Frisby confirma una tendencia que venimos observando en 2026: el pollo frito y la restauración de comida rápida especializada siguen atrayendo capital e interés, tanto de cadenas nacionales como de marcas internacionales que ven en España un mercado maduro pero con recorrido. El arranque apoyado en delivery y dark kitchens reduce la inversión inicial y el riesgo, un modelo que cada vez más enseñas utilizan para testar plazas antes de comprometerse con locales físicos de mayor tamaño.

Para quien esté valorando entrar en el sector de la restauración organizada, el consejo es claro: observar cómo funcionan estas primeras aperturas será una información valiosísima antes de tomar una decisión. Si estás dándole vueltas a en qué franquicia invertir, puedes apoyarte en nuestro asistente de IA —el único asistente de inteligencia artificial real de España para elegir franquicia— o explorar todas las oportunidades disponibles en nuestro catálogo de franquicias.