La panadería artesana francesa Maison Kayser ha decidido crecer en España a través de la franquicia. La enseña fundada por el maestro panadero Éric Kayser, que ya cuenta con diez establecimientos en Madrid y cerca de 300 locales repartidos por más de 25 países, abre así la puerta a nuevos inversores que quieran sumarse a un concepto de panadería, cafetería y restaurante con horno propio.
Una marca con recorrido internacional
Maison Kayser no es un proyecto improvisado. Éric Kayser es panadero de cuarta generación y su firma se ha convertido en una de las referencias mundiales de la panadería de calidad. En España, su desembarco se ha consolidado en la capital, con locales en direcciones tan reconocibles como Velázquez, Puerta de Alcalá, Fernando VI, Zurbano, Bernabéu, Retiro, Quevedo, Princesa, Picasso y Jorge Juan.
Ese arraigo previo en Madrid es precisamente lo que ahora quiere replicar en el resto del país. La operación se apoya en el grupo local Coscomate Hospitality y en la consultora Tormo Franquicias Consulting, que dirige la estrategia de crecimiento en franquicia.
El concepto: pan sin aditivos y masa madre a temperatura constante
El corazón del negocio es el producto. Maison Kayser trabaja con horno propio y con la Fermentolevain, una máquina creada en 1994 que mantiene la masa madre natural a temperatura constante y permite elaborar pan sin aditivos. Sobre esa base se construye una propuesta que integra panadería, cafetería y restauración en un mismo espacio.
Ese enfoque multiservicio es clave para la rentabilidad: un mismo local factura en varios momentos del día, desde el desayuno y el brunch hasta la comida, la merienda y la pastelería. Cubrir distintas franjas horarias es una de las palancas que más valoran los inversores en restauración, porque diluye la dependencia de un único tramo del día.
Cuánto cuesta y a quién se dirige
La inversión inicial parte de los 250.000 euros, según ha detallado la propia enseña, a los que se suma un canon de entrada en torno a los 40.000 euros. Es una cifra que sitúa a Maison Kayser en el segmento medio-alto de la restauración organizada, coherente con el posicionamiento premium de la marca y con su ubicación habitual en zonas de alto poder adquisitivo.
El perfil que busca la compañía es el de un inversor que quiera apoyarse en un modelo de negocio ya probado a escala global, respaldado por la trayectoria de Éric Kayser y por un operador local con experiencia. No es, por tanto, una franquicia de entrada baja, sino una apuesta por una marca consolidada y con identidad propia.
Lo que aporta al inversor
La llegada de Maison Kayser al mapa de franquicias españolas refuerza una tendencia que venimos observando: el auge de los conceptos de panadería-cafetería de calidad, que combinan producto artesano, experiencia de marca y varios servicios en un mismo local. Es un terreno con demanda creciente, aunque también exige ubicaciones cuidadas y una inversión considerable.
Para quien esté valorando entrar en este segmento, conviene comparar condiciones, tickets de inversión y encaje con la propia ubicación antes de decidir. Puedes ayudarte de nuestro asistente de IA para elegir franquicia para contrastar opciones y afinar la búsqueda dentro de nuestro directorio.
Con este movimiento, Maison Kayser confirma que el mercado español sigue siendo atractivo para las grandes enseñas gastronómicas internacionales, y que la franquicia continúa siendo la vía preferida para escalar más allá de la plaza inicial.