Melt Cakes, la marca de tartas de queso artesanas que nació en un obrador de Logroño, ha abierto dos tiendas a la vez en Vizcaya —en los centros comerciales Max Center y Ballonti— y con ellas alcanza los 12 puntos de venta en España: 11 bajo la marca Melt Cakes y uno bajo la enseña hermana Gula, también en Logroño. La expansión, que arrancó hace pocos años desde un único obrador riojano, ha ido sumando ciudades del norte de España: Burgos, Pamplona y La Morea en Navarra, Puerto Venecia y Gran Casa en Zaragoza, y El Boulevard en Vitoria, antes de dar el salto ahora a Vizcaya.
De la fama en redes sociales a la franquicia
La marca, fundada por Luan de Queiroz, Manuel de los Santos y Miguel Bezares, se hizo popular en Logroño por sus tartas de queso derretidas elaboradas de forma artesanal, con sabores como Lotus, chocolate blanco, pistacho o la conocida "pantera rosa". Se venden en formato de porción individual (entre 5 y 5,5 euros) y en un formato mini pensado para compartir entre dos o tres personas (10 euros), un modelo de ticket bajo y alta recurrencia que ha facilitado su expansión por centros comerciales y calles comerciales del norte peninsular.
Con esa base ya consolidada, Melt Cakes ha hecho público el modelo de franquicia con el que quiere seguir creciendo: locales de alrededor de 90 metros cuadrados, una inversión inicial estimada de 80.000 euros + IVA, un canon de entrada de 9.000 euros + IVA, un royalty del 4% sobre ventas y una aportación del 2% destinada a marketing. Son cifras que sitúan a la marca en un segmento de inversión media dentro de la restauración y pastelería franquiciada, con un formato de local pequeño que facilita encontrar ubicación en centros comerciales y calles de alto tránsito.
Las dos nuevas tiendas de Vizcaya ilustran bien esa lógica de expansión: tanto Max Center como Ballonti son centros comerciales de paso elevado, donde el ticket medio bajo de una tarta de queso en porción individual se compensa con el volumen de clientes que generan este tipo de superficies, sin necesidad de una gran inversión en reforma del local gracias al tamaño reducido del formato.
Un sector con hueco para el postre de autor
El auge de las tartas de queso artesanas y los formatos de pastelería de nicho ha sido una de las tendencias más visibles de los últimos años en la restauración española, impulsado en buena parte por la viralidad en redes sociales. Melt Cakes se suma así a un grupo de marcas que han convertido un producto muy concreto —en este caso, la tarta de queso— en modelo de franquicia replicable, apoyándose en un obrador central que garantiza la receta y la calidad en cada punto de venta.
Para quien esté valorando este tipo de negocio de pastelería o repostería como inversión, puede comparar otras enseñas de formato similar en nuestra sección de franquicias de panaderías y pastelerías, o revisar el conjunto de marcas de hostelería y restauración disponibles en el catálogo. Y si quieres comparar de un vistazo esta franquicia con otras de inversión similar según tu presupuesto y tu ciudad, el asistente de inteligencia artificial de ZonaFranquicia hace ese cruce de datos en minutos, sin tener que revisar ficha a ficha.
