Cuando alguien calcula cuánto necesita para abrir una franquicia, suele fijarse en el canon de entrada, el royalty de explotación y la inversión en el local. Son las cifras que aparecen en el dossier del franquiciador y, por tanto, las más fáciles de anticipar. El problema es que ese número no es el presupuesto real: alrededor de él hay una serie de gastos que casi nunca se mencionan en la primera reunión y que, si no se prevén, pueden ahogar la tesorería del franquiciado en los primeros meses de actividad. Esta guía repasa los costes que con más frecuencia se quedan fuera del cálculo inicial, para que puedas presupuestarlos con margen antes de firmar el contrato.

Fondo de maniobra o circulante para los primeros meses

Ningún negocio factura desde el primer día lo mismo que facturará cuando esté asentado. Entre la apertura y el momento en que el local alcanza un ritmo de ventas estable pueden pasar varios meses, y durante ese periodo hay que seguir pagando nóminas, alquiler, suministros, mercancía y cuotas al franquiciador aunque los ingresos todavía no cubran esos gastos. A ese colchón se le llama fondo de maniobra o capital circulante, y es uno de los conceptos que más franquiciados olvidan incluir en su presupuesto porque no aparece como una partida explícita en el folleto de inversión. Conviene calcularlo con realismo, sin dar por hecho que el negocio arrancará a pleno rendimiento desde el primer mes, y tener claro de dónde saldrá ese dinero: ahorro propio, línea de crédito o alguna de las ayudas y financiación para franquicias disponibles. Un buen asesoramiento en la parte fiscal y contable también ayuda a anticipar estos picos de tesorería; para eso existe la asesoría fiscal y contable para franquiciados.

Licencias y permisos municipales y autonómicos

Abrir un local implica tramitar licencias de actividad, obras, apertura, cambio de uso o, según el sector, permisos sanitarios o autonómicos específicos. Cada ayuntamiento tiene sus propios plazos, tasas y exigencias, y no siempre coinciden con lo que el franquiciador describe de forma genérica en su manual de implantación. Estos trámites tienen un coste administrativo, pueden requerir la contratación de un técnico o gestor local y, si se retrasan, alargan el periodo sin ingresos mientras los gastos fijos ya corren. Antes de firmar conviene preguntar al franquiciador qué licencias suelen necesitarse en su modelo de negocio y revisar con detalle el documento de información precontractual (DIP), que debe detallar las obligaciones y condiciones del contrato con más precisión que la conversación comercial inicial.

El royalty de marketing o publicidad, aparte del royalty de explotación

Muchos candidatos a franquiciado conocen el royalty de explotación, el porcentaje que se paga sobre ventas a cambio de la marca y el know-how, pero pasan por alto que buena parte de las redes tiene además un royalty de marketing o fondo de publicidad, una cuota aparte destinada a campañas nacionales, central de medios o material promocional. Al ser una partida distinta, con su propio porcentaje y su propia forma de calcularse, es fácil que quede fuera de la cuenta mental de "lo que le debo a la marca cada mes". Conviene sumar ambos royalties, no solo el de explotación, a la hora de proyectar la cuenta de resultados, y preguntar qué contrapartidas concretas ofrece ese fondo de marketing en campañas locales o nacionales.

Renovaciones periódicas de imagen y decoración

La mayoría de contratos de franquicia incluyen una cláusula que obliga a actualizar el local, el mobiliario o la decoración cada cierto número de años, para mantener la imagen homogénea de la red. Esa reforma periódica no es opcional ni depende de que el franquiciado lo considere necesario: viene fijada por el franquiciador y, en proporción, puede suponer un desembolso comparable al de una pequeña reforma del local. Si no se reserva una provisión anual para este concepto, la renovación llega como un gasto sorpresa justo cuando el negocio ya debería estar dando sus mejores resultados. Revisar esta cláusula en el contrato y en el DIP, y preguntar con qué frecuencia se ha aplicado en otros locales de la red, evita el susto.

Seguros obligatorios y formación inicial no siempre incluida

El contrato de franquicia suele exigir determinados seguros, como responsabilidad civil, multirriesgo del local o, en algunos sectores, coberturas específicas, y no todos están incluidos en el canon de entrada. A eso se añade la formación inicial: en algunas redes el curso de arranque está incluido en el canon, pero en otras hay que pagar aparte los desplazamientos, el alojamiento o incluso parte de la formación del equipo. Ninguno de los dos conceptos suele ser, por sí solo, la causa de que un proyecto fracase, pero sumados a los demás costes ocultos de esta lista terminan pesando en el presupuesto. Conviene pedir por escrito qué seguros son obligatorios y revisar la oferta en seguros para franquiciados que necesitas contratar para no dejarlo para el último momento.

Imprevistos de obra en el local

Pocos locales encajan a la primera con las exigencias técnicas de la marca: instalación eléctrica insuficiente, necesidad de refuerzo de estructura, problemas de ventilación o accesibilidad, o simplemente hallazgos que solo se detectan al picar paredes. Cualquier reforma, por bien presupuestada que esté, tiene un margen de imprevistos, y en un local comercial ese margen puede ser mayor de lo habitual porque el inmueble no se diseñó originalmente para el uso que se le va a dar. Pedir siempre más de un presupuesto de obra, visitar el local con un técnico antes de firmar el alquiler y reservar un margen sobre el presupuesto de reforma son las formas más sencillas de no verse desbordado cuando aparece el primer imprevisto.

Cómo evitar que estos costes te pillen por sorpresa

Ninguno de estos conceptos invalida la cifra de inversión que publica el franquiciador, pero sí conviene añadirlos al presupuesto como partidas separadas, con su propia estimación, en lugar de darlos por incluidos en el canon de entrada. Comparar varias franquicias solo por su inversión inicial puede llevar a conclusiones equivocadas si una marca es transparente con estos gastos y otra no los menciona. El asistente de inteligencia artificial de ZonaFranquicia puede ayudarte a comparar la inversión real entre distintas franquicias, teniendo en cuenta no solo el canon de entrada sino también estos conceptos que suelen quedar fuera del primer cálculo. Dedicar tiempo a esta revisión antes de firmar es, probablemente, una de las mejores inversiones que puedes hacer antes de invertir.