Si alguna vez has buscado "franquicia Tous precio" o "cuánto cuesta una franquicia BonÀrea" y no has encontrado una cifra clara, no eres el único. Es uno de los patrones más repetidos cuando se analiza qué busca la gente antes de invertir en una franquicia: el nombre de la marca, seguido de "precio", "inversión" u "opiniones". Y sin embargo, muchas fichas de marcas grandes y consolidadas no muestran ese dato en su perfil público. La razón no suele ser que quieran ocultarlo, sino cómo está montado el proceso comercial de la franquicia en España.
El dato existe, pero no siempre es público desde el minuto uno
La inversión inicial, el canon de entrada y el royalty de una franquicia rara vez son cifras fijas y universales. Varían según la ciudad, el tamaño del local, si el candidato ya tiene local o hay que buscarlo, el formato elegido (algunas marcas tienen dos o tres formatos distintos, de tienda grande a córner) y las condiciones que negocie cada central en cada momento. Publicar una cifra única y genérica en la web puede generar expectativas equivocadas o directamente incorrectas para un mercado o formato concreto. Por eso muchas centrales prefieren cualificar primero al candidato (dónde quiere abrir, con qué capital cuenta, qué perfil tiene) y entregarle una cifra ajustada a su caso en una segunda conversación, en lugar de un número genérico en la ficha.
La ley española ya obliga a dar esa información, aunque no esté en la web
Esto es lo importante que mucha gente no sabe: en España, el Documento de Información Precontractual (DIP), regulado por el Real Decreto 201/2010, obliga a cualquier franquiciador a entregar por escrito, con un mínimo de veinte días hábiles antes de la firma del contrato o de cualquier pago, un documento que debe incluir —entre otras cosas— las contraprestaciones económicas del contrato: canon de entrada, royalties, aportación a publicidad y demás pagos previstos. Es decir: que una marca no publique su inversión en abierto no significa que pueda evitar dártela. Legalmente tiene que hacerlo, por escrito, antes de que tomes ninguna decisión ni entregues ningún pago.
Esto no es exclusivo de marcas pequeñas. Nombres tan conocidos en España como BonÀrea, VIPS, Tous o Manolo Bakes tienen ficha propia en los principales portales de franquicias, incluido el nuestro, sin una cifra de inversión visible en abierto —lo que no dice nada sobre la seriedad de la marca ni sobre la existencia real de esa información; solo indica que la gestionan por contacto directo con cada candidato, como es su derecho.
Qué puedes hacer si buscas esa cifra
Si te interesa una marca que no publica su inversión, lo más práctico es:
- Solicitar información directamente a través de la propia ficha o la web de la marca, indicando la ciudad donde te gustaría abrir: la cifra suele variar según la zona.
- Pedir el DIP con antelación y no solo minutos antes de firmar: tienes derecho a los veinte días hábiles completos para estudiarlo con calma, y a pedir aclaraciones sobre cualquier partida económica que no entiendas.
- Comparar con marcas similares del mismo sector que sí publiquen rangos de inversión, como referencia orientativa antes de la primera llamada.
- Desconfiar de lo contrario: una central que se resista a entregarte el DIP por escrito cuando ya estás en conversaciones avanzadas, o que te presione para firmar sin dártelo con tiempo, sí es una señal de alarma real.
Si no sabes por dónde empezar a comparar sectores o marcas antes de llegar a ese punto, nuestro asistente de inteligencia artificial —el primero de España pensado específicamente para elegir franquicia— te ayuda a acotar opciones según tu presupuesto y tus preferencias antes de contactar con ninguna central, para que cuando pidas esa cifra concreta ya sepas exactamente qué comparar.
